Certamen de "Vivencias" de la Editorial Orola. Muy orgullosa de haber sido publicada junto a un montón de autores más. El editor, D.Fernando Orola, uno de esas personas que aún ama y practica el mecenazgo en la cultura. Como no existe en edicion digital, os transcribo el texto para que lo disfrutéis...
Hoy
El café ya está. Me siento y observo el platero que compré en Londres, soy incapaz de desprenderme de él. Sería como tirar al cubo de la basura los recuerdos de aquel viaje del ochenta y cuatro. Si no hubiese sido por aquellas vacaciones, nuestro matrimonio se hubiera ido al garete. Siento una atracción repentina por todos los muebles de mi cocina: los estantes de pino, la encimera de mármol viejo llena de cortes y manchas, testigos de las grandes comidas de la familia; las esquineras donde guardo los manteles de hilo… Un millón de fotogramas discurren frente a mí sobre el telón de fondo de mis párpados cerrados: los cumpleaños de mis hijos en esta cocina, sus primeros pasos rodeados de estos muebles; la de aromas que guardarán entre los nudos de su madera, qué cantidad de secretos entre las capas de barniz y de cera...
El café ya está. Me siento y observo el platero que compré en Londres, soy incapaz de desprenderme de él. Sería como tirar al cubo de la basura los recuerdos de aquel viaje del ochenta y cuatro. Si no hubiese sido por aquellas vacaciones, nuestro matrimonio se hubiera ido al garete. Siento una atracción repentina por todos los muebles de mi cocina: los estantes de pino, la encimera de mármol viejo llena de cortes y manchas, testigos de las grandes comidas de la familia; las esquineras donde guardo los manteles de hilo… Un millón de fotogramas discurren frente a mí sobre el telón de fondo de mis párpados cerrados: los cumpleaños de mis hijos en esta cocina, sus primeros pasos rodeados de estos muebles; la de aromas que guardarán entre los nudos de su madera, qué cantidad de secretos entre las capas de barniz y de cera...
Emy Luna
